Discusión:Terremoto de 1960

De Wiki Los Rios

Hay que ver que de esto no está ya en el artículo para agregarlo:

Junto al terremoto principal se registraron una serie de movimientos telúricos de importancia entre el 21 de mayo y el 6 de junio que afectaron a gran parte del sur de Chile. El sismo fue percibido en diferentes partes del planeta y produjo un maremoto que afectó a diversas localidades a lo largo del Océano Pacífico, como Hawaii y Japón y la erupción del volcán Puyehue. Cerca de 3.000 personas fallecieron y más de 2 millones quedaron damnificadas a causa de este desastre. Mientras Chile organizaba la ayuda a los habitantes de Concepción y las ciudades cercanas, una tragedia aún peor estaba por ocurrir. A las 14:55 del día 22 de mayo de 1960 se produjo un movimiento sísmico cuya máxima magnitud superó los 9,5 grados en la escala de Richter y tuvo una duración de 10 min aproximadamente. Estudios posteriores afirmaron que dicho movimiento en realidad fue una sucesión de más de 37 terremotos cuyos epicentros se extendieron por más de 1.350 km. El cataclismo devastó todo el territorio chileno entre Talca y Chiloé, es decir, más de 400.000 km². La zona más afectada fue Valdivia y sus alrededores. En dicha ciudad, el terremoto alcanzó una intensidad de entre XI y XII grados en la escala de Mercalli. Gran parte de las construcciones de la ciudad se derrumbaron inmediatamente, mientras el río Calle-Calle se desbordaba e inundaba las calles del centro de la ciudad. En el puerto de Corral, cercano a Valdivia, el nivel del mar había subido cerca de 4 m antes de comenzar a retraerse rápidamente cerca de las 16:10. arrastrando a los barcos ubicados en la bahía (principalmente los navíos «Santiago», «San Carlos» y «Canelos». A las 16:20, una ola de 8 m de altura azotó la costa chilena entre Concepción y Chiloé a más de 150 km/h. Cientos de personas fallecieron al ser atrapados por el maremoto que destruyó pueblos en su totalidad. Diez minutos después, el mar volvió a retroceder arrastrando las ruinas de los pueblos costeros para nuevamente impactar con una ola superior a los 10 m de altura. Los navíos fueron completamente destruidos a excepción del «Canelos» que quedó encallado luego de ser arrastrado por más de 1,5 km. La onda expansiva comenzó posteriormente a recorrer el Océano Pacífico. Casi 15 h tras el evento en Valdivia, un maremoto de 10 m de altura azotó la isla de Hilo, en el archipiélago de Hawaii, a más de 10.000 km de distancia del epicentro, provocando la muerte de 61 personas. Similares eventos se registraron en Japón, las Filipinas, California, Nueva Zelanda, Samoa y las islas Marquesas. Gran parte del sur de Chile se vio devastado por el terremoto. Chillán, la ciudad más austral que mantenía contacto con Santiago tras el terremoto, tuvo un 20% de sus edificios dañados gravemente. Talcahuano quedó con el 65% de sus viviendas destruidas y un 20% de las que se mantenían estaban inhabitables, mientras la vecina ciudad de Concepción contaba con más de 125 muertos y 2.000 hogares arrasados. El puente sobre el río Biobío se derrumbó en tres secciones, mientras la usina de Huachipato estuvo a punto de quedar inutilizable, luego de que la mezcla de hierro comenzara a enfriarse tras el corte de la energía eléctrica. El agua inundó las minas subterráneas de carbón de la península de Arauco. Los Ángeles fue destruida en un 60% y Angol por sobre el 82%, quedando 6.000 personas en dicha ciudad sin hogar. El lago Villarrica se desbordó, mientras un alud de tierra sepultó a los 300 habitantes de la comunidad mapuche de Peihueco. Valdivia y sus alrededores fueron las zonas más afectada con el desastre natural de 1960. El 40% de los hogares fueron destruidos por el movimiento telúrico, dejando a más de 20.000 personas damnificadas. El río Calle-Calle se desbordó inundando gran parte del centro de la ciudad, lo que obligó a la evacuación de los barrios de Collico, Las Ánimas e Isla Teja. Los principales edificios, como el del Cuerpo de Bomberos y el Hospital, quedaron inutilizables. El cercano puerto de Corral sufrió el azote del tsunami que arrastró a gran parte de su población, dejando centenares de muertos y desaparecidos. La bahía en que desemboca el río Valdivia recibió a diversos barcos arrastrados por las olas: el "Carlos Haverbeck" y "Canelos", los vapores "Prat" y "Santiago", los remolcadores "Pacífico" y "Chanchorro" y el buque de dragado "Covadonga", muchos de los cuales se hundieron principalmente. El "Canelos" varó en un sector del río Valdivia, mientras el "Santiago" recaló en las cercanías de Niebla y la "Covadonga" sobre una escuela en las cercanías del río Putimay. Al igual que en Corral, en toda la costa el tsunami provocó más daños que el terremoto mismo. En la zona de Cautín, los pueblos de Toltén, Puerto Saavedra y Queule fueron prácticamente borrados del mapa terrestre. Mientras en Puerto Saavedra, su población de 2.500 hab. alcanzó a huir a tierras altas antes de presenciar como las olas arrastraban las casas a mar adentro a excepción de una, lo mismo no ocurrió con los otros dos pueblos que fueron completamente asolados. Situaciones semejantes ocurrieron en poblados de la costa de Valdivia (como Los Morros, San Carlos, Amargos, Camino Amargos, Corral Bajo, La Aguada, San Juan, Ensenada, Niebla, Mehuín y Los Molinos); y la costa de la provincia de Osorno (Bahía Mansa, Pucatrihue, Maicolpué y Choro Traiguén). Puerto Montt sufrió la destrucción del 80% de sus construcciones, tanto por el terremoto como por el tsunami y los posteriores incendios, desapareciendo el mercado de Angelmó entre otras localidades. En Chiloé, gran parte de los pueblos costeros también sufrieron el embate de las aguas y se destruyó la mayor parte de los palafitos que en lugares como Chonchi o Dalcahue; los pequeños poblados de la costa occidental quedaron aislados y Rahue fue completamente arrasado. Entre las ciudades y pueblos que se vieron mas afectados encontramos de norte a sur: los primeros daños importantes fueron detectados en Talca, donde la carretera longitudinal se hundió cerca de un metro en un tramo de 50 metros al norte del cruce con el río Maule. En Constitución la Escuela Vocacional fue seriamente dañada, debiendo suspenderse las clases. EnParral hubo dos muertos y se derrumbó el edificio de la Policía de Investigaciones. Quirihue y San Carlos resultaron con varias viviendas destruidas (Registro Civil y Compañía de Teléfonos en este último). Los retenes de Carabineros de Ñiquén y Tanilboro fueron destruidos. En Chillán murieron cinco personas y el 20 por ciento de sus edificios registró daños considerables. Era el punto más austral del país que mantenía comunicaciones normales con Santiago. En Yungay pereció una persona y cayeron varios edificios. En Tomé hubo 5 muertes y numerosas viviendas destruidas, tanto por el terremoto como por el tsunami registrado el día 22 de mayo. En Dichato hubo dos muertos y el barco pesquero Ube varó cerca de la playa. En Talcahuano perecieron diez personas y se dañó gravemente el 65% de las viviendas (había entonces un total de 13.000), quedando otro 25% en condiciones inhabitables. Horas de terror se vivieron cuando la tarde del 22 se registró un tsunami que hizo subir el nivel de la playa en tres metros, debiendo evacuarse la población Rocuant Morro. Los edificios de La Aduana, el teatro, la Clínica Talcahuano, la Gobernación y varias casas comerciales debieron ser, entre otros, posteriormente demolidos. En Concepción se estimó en 125 los muertos y 300 los heridos. No hubo suministro normal de agua potable durante cinco días, así como de servicios telegráficos, telefónicos y de electricidad. Más de 2.000 viviendas resultaron destruidas, especialmente en la zona vecina a Talcahuano, habitada por gente de menores recursos. El puente sobre el río Bio Bio se destruyó en tres partes, especialmente en la zona aledaña a Concepción, donde se derrumbó un tramo de 45 metros. Los edificios de los diarios La Patria y El Sur, así como de la Casa Correccional Buen Pastor, convento de las Monjas Sacramentinas, Liceo de Niñas, etc., sufrieron daños y víctimas considerables. La vía férrea entre Concepción y San Rosendo se interrumpió a la altura de Talcamávida. La usina de Huachipato estuvo a punto de sufrir daños irreparables al suspenderse la energía eléctrica y comenzar a enfriarse la mezcla en su interior (habrían tenido que dinamitarla). En Lota hubo 18 muertos y 30 heridos. Los minerales de carbón fueron peligrosamente inundados por los derrumbes en su interior. Coronel registró tres muertos y destrucción del 50% de sus casas. Los Angeles sufrió daños en el 70% de sus viviendas y en la mayoría de sus edificios públicos. Curiosamente la mayoría de las fachadas permanecieron indemnes. En Curanilahue hubo un fallecido. En Lebu murieron nueve personas y hubo daños importantes, especialmente en la mina La Victoria de Lebu. En Angol se dañó el 82% de las viviendas y 6.000 personas perdieron sus hogares. Hubo tres muertos. La Escuela Normal, Liceo de Niñas, Casa Hogar e Instituto Comercial sufrieron enormes daños. El cementerio prácticamente se derrumbó, dejando a la vista los esqueletos y cadáveres de sus nichos (fui testigo directo del hecho). La Cárcel y la Intendencia fueron también seriamente dañadas. Los Sauces, Victoria, Traiguén y Collipulli sufrieron daños de considerable magnitud. En esta última localidad el Viaducto del Malleco fue dañado interrumpiéndose por varias semanas el tránsito de trenes. Carahue sufrió la destrucción del 40% de sus viviendas. Temuco no registró víctimas fatales, pero si siete heridos y enormes daños en las carreteras de acceso a Pucón y ciudades vecinas. Hubo interrupción de servicios eléctricos y de comunicaciones por varios días. El lago Villarrica se desbordó inundando las casas aledañas a sus riberas. El pequeño pueblito indígena Peihueco, al interior de la provincia de Cautín, fue virtualmente sepultado por un alud de tierra registrándose la dramática muerte de 300 de sus habitantes y desapareciendo otros 50. Toltén, Puerto Saavedra y Queule, situados en zonas bajas en la costa de Cautín, no registraron muchos daños por el terremoto mismo. El tsunami posterior, sin embargo, los asoló sin piedad. Puerto Saavedra fue borrada de la faz de la tierra. Sus casas fueron arrastradas por el mar más de dos kilómetros tierra adentro. Sólo una casa resistió la embestida. Su población, a la sazón de 2.500 habitantes, alcanzó a correr hacia tierras altas, alertada por la sirena de bomberos, que aulló incesantemente, huyendo de tres olas gigantes sucesivas que destruyeron todo a su paso. Cincuenta de ellos, sin embargo, perecieron en el lugar. Toltén y Queule no corrieron mejor suerte y también fueron asoladas por las olas. Valdivia, sitio del epicentro, quedó a oscuras. Se reportaron quince muertos y cien heridos. El 40% de las casas fue destruído. El desborde del río Calle Calle inundó centenares de casas y el centro comercial quedó parcialmente destruido. La Isla Teja y los barrios Collico y Las Animas debieron ser evacuados.La avenida Costanera fue anegada por el río y casi todos los puentes resultaron inutilizables. La torre del Cuerpo de Bomberos y el Hospital de la ciudad quedaron también inoperables. Alrededor de 20.000 personas perdieron su hogar. Otro pueblo que sufrió las graves consecuencias del maremoto fue Corral, donde lamentablemente sus habitantes no alcanzaron a ponerse a salvo y fueron llevados por el mar junto a sus casas y animales. Poblaciones completas, como la de pescadores de la Caleta San Carlos, fueron arrasadas por las olas registrándose centenares de muertos y desaparecidos. En esta zona, que es una bahía en la cual desemboca el río Valdivia en el océano Pacífico, varias naves se encontraban fondeadas en sus puertos. Entre éstas estaban el barco "Carlos Haverbeck", el vapor de pasajeros "Prat", los remolcadores "Pacífico" y "Chanchorro", "El Canelo", el vapor "Santiago" y el buque de dragado "Covadonga". Los cuatro primeros se hundieron. "El Canelo" varó en un brazo del río Valdivia y el "Santiago" lo hizo frente a Niebla. La "Covadonga" arrasó una escuela y varias casas y quedó en el río Putimay. Un voluntario del Cuerpo de Bomberos de Corral, que estaba haciendo sonar la sirena para advertir a la población del maremoto que se avecinaba, fue arrastrado mar adentro aferrado a una tabla, logrando ser rescatado al día siguiente a varios kilómetros del lugar. Lauris Sterns nos informa que ella fue testigo presencial y señala que la Isla Teja no quedó totalmente aislada, que la torre del Cuerpo de Bomberos resultó destruida, que lo que hacían sonar era una campana y no una sirena y que los puentes quedaron inoperables por vehículos, pero se podía transitar a pie. Señala además que un remolcador (no sabe su nombre, pero puede que sea uno de los mencionados en la pagina), en Corral fue levantado por la ola del maremoto y depositado, tierra adentro, detras de los edificios de los Altos Hornos, una refineria de acero en Corral. Los Morros, San Carlos, Amargos, Camino Amargos, Corral Bajo, La Aguada, San Juan, Ensenada, Niebla y Los Molinos prácticamente desaparecieron. En Mehuín sólo una casa resistió el embate, pero treinta de sus habitantes murieron o desaparecieron. En La Unión hubo un herido y un desaparecido. Uno de sus molinos se derrumbó, al igual que la Municipalidad, maestranza, tiendas y bodegas de frutos. Osorno sufrió la destrucción de cincuenta casas y hubo ocho muertes, muchos de ellos niños que asistían a la función de la tarde del teatro de la ciudad. Su Catedral, Iglesia Alemana y Banco del Estado fueron seriamente dañados. Bahía Mansa, Pucatrihue, Maicolpué y Choro Traiguén prácticamente desaparecieron. Río Negro y Purranque debieron lamentar la destrucción de sus principales edificios (molinos, hospital, hoteles y varias tiendas y casas). Frutillar, Llanquihue y Puerto Varas sufrieron pocos daños con el terremoto, aunque en esta última hubo ocho muertos. Peulla lamentó dieciocho víctimas fatales y grandes daños.Los caminos de acceso se interrumpieron en varios puntos. En Puerto Montt se registraron treinta muertos y cientotreinta heridos. El 90% de sus viviendas fueron destruidas ya sea por el terremoto, los incendios posteriores (como fue el caso de la Comisaría) o por el tsunami (edificios portuarios, eduana y viviendas costeras). El muelle de la caleta Angelmó desapareció al igual que gran parte de su recién inaugurada población Modelo. Ancud no corrió mejor suerte, sumándose a las calamidades mencionadas la acción de una incesante lluvia. El oleje llegó hasta la Plaza de Armas y las poblaciones Pudeto, La Arena y El Castillo fueron arrasadas. Muchos pescadores intentaron huir mar adentro en sus propios botes o en la lancha de Carabineros "Gloria", pero fueron sorprendidos por el tsunami, el que hundió la lancha con treinta personas a bordo, y alrededor de nueve botes con sus respectivas familias. Castro sufrió una suerte similar, con los edificios más antiguos arrasados por el terremoto del 22 de mayo, su centro cívico consumido por los incendios subsecuentes y sus edificaciones portuarias barridas por el maremoto. Sin duda este a sido el desastre natural más grande en la historia de nuestro país.Ha quedado registrado en libros, enciclopedias, documentales y más profundamente guardado en los recuerdos de nuestros abuelos que vivieron realmente lo que es estar en un terremoto tan grande como este, sin tener la posibilidad de pensar en o que pasaria luego.

--Jbaranao 11:47 27 oct 2008 (CLST)

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