Historia de Valdivia

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Plano de Valdivia elaborado por los exploradores holandeses. Tomado de Historia de Valdivia : 1552-1952 de Gabriel Guarda O.S.B.
Plano de Valdivia elaborado por los exploradores holandeses. Tomado de Historia de Valdivia : 1552-1952 de Gabriel Guarda O.S.B.

Tabla de contenidos

Historia prehispánica

Antes de la llegada de los españoles, era alihuén mapuche, es decir, que era un tiempo de intercambio de bienes, de festejos y de deporte (había un deporte oficial que era chueca y que sigue siendo el deporte oficial mapuche, es como el hockey sobre pasto). Los mapuches eran un pueblo que vivía en parcelas para reunirse.

Alihuén era una especie de gran mercado al aire libre, o territorio común, al que llegaban familias enteras desde lejos para socializar o comerciar. Y Llegaban por el río, en sus barcazas repletas de comida, telas, artesanías y hasta animales, para reunirse con la familia, entregar por esposa a alguna hija, establecer alianzas con algún alihuén, o resolver algún litigio (problema) legal o territorial. Habían construcciones de casa para protegerse de la lluvia del invierno, lugares para bailar la música tradicional y enamorarse, o lugares para la oratoria de los ulmenes y los lonkos (jefes espirituales y cabezas de la familia).

La conquista española

La primera noticia que se tiene de este lugar es la registrada por el capitán Juan Bautista Pastene, teniente del gobernador, quien fue enviado por Pedro (Gutiérrez) de Valdivia a explorar las costas chilenas junto a Gerónimo de Alderete. Pastene y Alderete estuvieron en la actual bahía de Corral en 1544, sin adentrarse en el rio Ainilebu. Sin embargo, Alderete hizo la toma de posesión del caso y dió nombre al rio y al puerto desde los navíos el 22 de septiembre de 1544. El acta correspondiente dice lo que sigue:

"Venimos navegando costa a costa hasta un río grande llamado Ainilebo [ Valdivia ], a la boca del está un gran pueblo que se llama Ainil y está a la altura de treinta y nueve grados y dos tercios. Aquí pusimos nombre a este río, el río y puerto de Valdivia [...] de la isla que cerca de allí vimos, que se llama Guiguacabin [Isla Mancera], a la boca de un río grande llamado Collecu [Río Tornagaleones], donde tiene su casa y guaca, que es su adoratorio, el cacique y gran señor llamado Leochongo y del dicho cacique e indios de aquella provincia [...]"

A fines de 1551, Pedro de Valdivia había llegado al valle de la Mariquina. Poco después, los españoles salieron hacia al sur y llegaron al río Guadalafquén, estuario de calabazas en mapudungún y actual Calle-Calle.

Según Vicente Carvallo y Goyeneche en su Descripción Histórico-Geográfica del Reino de Chile publicada por José Toribio Medina en 1875-76, "“La margen opuesta estaba guarecida de innumerables indios que pretendían defenderla por lo que el conquistador mandó a hacer muchas balsas capaces de llevar artillería y caballos; pero nada de esto fue menester porque una india llamada Recloma se ofreció a conquistarlos [a los indios] con la persuasión”.

La india Recloma es mencionada por primera vez por Fray Alonso de Ovalle en su Historica Relacion del Reyno de Chile [...]. Sin embargo, su autenticidad está históricamente cuestionada puesto que el relato de Pedro Mariño de Lobera no la menciona, aunque reconocidamente en la primera parte de su Crónica, que incluye la fundación de Valdivia, llama la atención la imprecisión y la vaguedad del relato.

Según Mariño de Lobera, "[Pedro Gutiérrez de] Valdivia asentó su campo en un sitio a cuatro leguas de donde hoy está poblada la ciudad de Valdivia. Aquí estuvo la pascua de Navidad [...] El gobernador envió a un hombre a que descubriera lo que había en el contorno. Éste, dio con unas grandes llanadas, llenas de poblaciones y abundantes de sementeras de maíz, frejoles, papas, quínoa, y otros granos y legumbres. Volvió el descubridor diciendo que había visto muchas toninas que subían por el río de donde coligió claramente estar cerca del mar”. El enviado fue Jerónimo de Alderete quien vio “a más de trescientos vecinos” en la hoy Isla del Rey.

“Oyendo esto Pedro de Valdivia, partió a ver aquella tierra. Apenas había llegado al río cuando ya estaban los indios en armas, que llegando nuestros yanaconas a la lengua del agua comenzaron los bárbaros a tirarles piedras y flechas, aunque no llegaban a la cuarta parte del río que es de gran anchura. A estos le envió el gobernador a requerir la paz, y a persuadirle que no venía a hacerles daño; pero ninguna razón fue bastante para que desistieran. Por esta causa hicieron los nuestros algunas balsas de carrizo en las cuales se metió Jerónimo de Alderete con cincuenta hombre llevando los caballos a nado, y de esta suerte pasaron el río la víspera de la Epifanía del año mil quinientos cincuenta y uno. El mismo día, por la mañana, pasó todo el ejército.”

“Cuando los nuestros pasaron a la otra banda, los indios vieron que el negocio iba de veras por lo que amainaron sus desafíos y bravatas y prestos, acudieron a sus casas a traer los más regalos que pudieron; en particular carneros de la tierra, con los que se pusieron en la orilla a esperar a los nuestros. Pero, como los caballos, por ir a nado echaban como bufeos, fue tanto el espanto de los bárbaros que todos huyeron dejando en la orilla los presentes que traían.”

“Los nuestros descubrieron allí un gran pedazo de tierra algo alta, como una loma, casi toda cercada por el río y donde tenían sus viviendas los naturales en razonables casas. Entraron por esa loma y la vieron toda adornada de arboledas sembradas a mano que parecía un paraíso, tanto por su hermosura y orden en el que estaban puestos los árboles, como por el río que va girando alrededor de aquella loma. En medio de esta tierra había una larguísima carrera de cuatrocientos pasos [actual calle Carlos Anwandter] donde los indios jugaban a la chueca. Entrando el gobernador por ella, comenzó a pasar la carrera diciendo con gran regocijo: Aquí se fundará la ciudad de Valdivia."

La actual capital regional fue fundada en el lugar que se ubica actualmente el 9 de febrero de 1552 sobre el pueblo indígena llamado Ainil, que era el alihuén más grande y concurrido de todo el sur chileno en ese tiempo. Al español le llamó su atención la belleza del paisaje y la fecundidad del suelo, tomando incluso la decisión de ponerle el nombre del pueblo de origen de su madre en Extremadura, Valdivia, y que él adoptara como propio. Así llamó a la nueva ciudad Valdivia, por encontrarse a la orilla del río que habían denominado con su apellido 7 años años antes y decide entregarle por patrona a Nuestra Señora de las Nieves o Santa María la Blanca. Era además un punto estratégico: estaba cerca del puerto costero, domina los valles del río Calle-Calle y del río Cruces, tiene buen acceso a los llanos donde hoy se ubican la La Unión y la ciudad de Río Bueno. El desarrollo alcanzado por la ciudad durante esos años fue tan importante, que muchos cronistas de la época señalaron que se encontraba en el segundo lugar, detrás de Santiago.

En 1598, el toqui Pelantaro comandó a los mapuches en la batalla de Curalaba y dio muerte al segundo gobernador español, Martín García Óñez de Loyola, del cual conservó la cabeza. Con el prestigio de este triunfo, se le plegaron fuerzas indígenas que destruyeron casi todas las ciudades al sur del río Biobío, con la excepción de la isla de Chiloé. Junto con Aganamón y Paillamachu lideró el ejército de 4 mil mapuches que atacaron la ciudad de Valdivia el 24 de noviembre de 1599, incendiándola, eliminando a sus defensores y capturando a unos 500 prisioneros entre mujeres y niños.

Pelantaro tenía en su poder los cráneos de Pedro de Valdivia y Martín García Óñez de Loyola, los cuales cedió a manos españolas como muestra de pacificación en 1608.

Once días después de la destrucción de Valdivia llegó a la ciudad desde Perú un grupo de 270 hombres comandados por Francisco del Campo quien quería reconstruir la ciudad pero eventualmente la abandonó. Despües de la partida de Francisco del Campo, el corsario holandés Sebastian de Cordes ocupó la ciudad por algunos meses entregándole información a la Corona Holandesa sobre la ciudad abandonada por los españoles. Con todo, los españoles regresaron el 13 de marzo de 1602 con Francisco Hernández Ortiz a la cabeza y establecieron el Fuerte Santísima Trinidad, el cual fue atacado por los huilliches el 24 de septiembre de dicho año sin mayor éxito, pero lograron sitiarlo, motivo por el cual sus ocupantes tuvieron que abandonarlo el 3 de febrero de 1604, siendo rescatados por barco.

Desarrollo y evacuación

Su desarrollo fue muy rápido, llegando a ser durante la Colonia la segunda ciudad más importante de Chile. Valdivia era un punto estratégico de la colonización del sur, cuando los españoles debían llegar en barco hasta el sur por no poder hacer su camino por tierra ante el peligro de las emboscadas mapuches y, también, por medio de la construcción de las fortificaciones de Niebla y Corral, un bastión militar estratégico que previno una posible invasión holandesa.

Sin embargo, luego de la sublevación general mapuche de 1599 sus habitantes huyeron, y luego fue ocupada consecutivamente por dos corsarios, primero el holandés Sebastián de Cordes y luego por Elías Erkmans. Ni los mismos piratas pudieron contra las ofensivas mapuches y abandonaron la ciudad. Con todos estos sucesos, los españoles comprendieron el nivel de vulnerabilidad que presentaba el territorio.

Por ello es que sólo en el año 1645, ante la noticia del asentamiento de holandeses en la zona, Valdivia fue refundada, pero esta vez como un fuerte que dependió directamente del Virrey del Perú. Así, se construyeron los fuertes de Corral, Niebla, Mancera y río Cruces, que permitieron a la ciudad sobrevivir a los ataques indígenas y permanecer por años como la única ciudad española en el sur del Biobío. Primero se construyó el fuerte de Mancera y se repobló paulatinamente la zona, hasta que en 1684 se refundó en el sitio original. La ciudad creció convirtiéndose en un importante puerto, ya que se ubica en uno de los pocos ríos navegables de Chile y posee una bahía bien cobijada. La importancia de esta ciudad radicaba en que, junto con el Archipiélago de Chiloé, era el enclave más austral de la costa del Pacífico y representaba un lugar estratégico de defensa para el Virreinato del Perú. Es así como esta no pertenecía a la jurisdicción de la Capitanía General de Chile, sino al gobierno de Lima. La bahía de Valdivia, en la actual comuna de Corral, llegó a ser una de las más fortificadas del mundo, contando con un sistema de fuertes compuesto por un total de 17 fuertes, que resistieron ataques de piratas y corsarios holandeses e ingleses, quienes nunca lograron saquearla.

Hacia 1770, cuando ya se habían refundado otras ciudades del sur y la situación parecía bajo control, los peligros volvieron a aparecer para Valdivia, esta vez ante la posibilidad de una guerra con Inglaterra. Esto impulsó la construcción de un nuevo sistema defensivo, por el cual se levantaron 17 unidades fortificadas, 4 castillos, 3 fuertes y 10 baterías.

En el año 1820 el Sistema de fuertes de Valdivia fue capturado por los fuerzas de la nueva república lideradas por el Almirante escocés designado por el Libertador Don Bernardo O'Higgins, Thomas Cochrane, en la espectacular Toma de Valdivia.

Aunque la Toma de Valdivia fue de gran celebración por los independentistas y la hazaña del caso se rememora con altisonantes calificativos, a Valdivia no le trajo nada positivo por 30 años, hasta que comenzó la inmigración alemana.

En los hechos, Cochrane se llevó las riquezas de sus cajas reales --cuyas llaves le fueron entregadas por Rafael Pérez de Arce según Gabriel Guarda en su Nueva Historia de Valdivia--, de sus capillas y de sus vecinos --según Digna Rodríguez en su Acuarela en el Rio II-- sin que haya registro del destino final de tales riquezas. La situación económica se tornó tan difícil que a dos años de la Toma de Valdivia con resultados de saqueo, aparte de las riquezas con que huyeron los realistas, fue necesario acuñar monedas de emergencia:

"Reunidas en Junta General las Corporaciones de la ciudad de Valdivia para tratar el grave problema que significaba la falta de circulante para atender a todos los servicios (el comercio se encontraba paralizado), y en especial para el pago de la guarnición (División comandada por el Teniente Coronel Sr. Jorge Beauchef) [...], acordaron el día 3 de enero de 1822 la acuñación de monedas de plata, por lo que solicitaron a todos los vecinos aproximadamente 4.000 onzas de plata y el Gobernador interino de Valdivia, Rafael Pérez de Arce, comisionó a Antonio Adriazola para que hiciera la acuñación de esta plata."

La acuñación se realizó en la Casa de Moneda de Chunimpa. Se trataba de una instalacion ubicada en el fundo Chunimpa ubicado a la orilla oeste del rio Cruces y de propiedad de la familia Adriazola en aquel entonces, por lo que las monedas se conocián como "chunimpanas". Los terrenos aledaños incluyen el Castillo San Luis de Alba de Cruces.

Posteriortmente, estas monedas fueron recogidas por el gobierno central "porque por su diseño, su cuño muy primitivo y porque su peso y ley de fino eran muy inferiores al legal y otras irregularidades, se ordenó que todas fueran fundidas."

Además de lo consignado, diez años más tarde, el 25 de Octubtre de 1832 se dictó un decreto que prohibía el curso de estas piezas bajo pena de falsificación a quien no cumpliera.

Por cerca de 30 años, Valdivia permaneció ajena a la atención de los gobiernos centrales que se sucedieron y no por nada Valdivia fue uno de los centros de las ideas federalistas que se expresaban a través del periódico El Valdiviano Federal, llegándose incluso a establecer una Asamblea Federalista el 10 de noviembre de 1826, según da cuenta Isabel Montt Pinto en su Breve Historia de Valdivia, entre otros autores.

La disminuida situación en que se encontraba Valdivia hacia mediados del siglo XIX es descrita por Vicente Pérez Rosales en sus Recuerdos del Pasado.

Colonización alemana

Artículo principal: Colonización Alemana en la Región de los Ríos

Calle independencia vista hacia el norte, 1835. Dibujo del capitán F.P.King. En el original: "Narrative of the surveying voyages of his Majesty's ships Adventure and Beagle between the years 1826 and 1836 describing their examination of the sourthern shores of south America and the beagles circumnavegation of the globe / Fitzroy, Robert. London : Henry Colburn, 1839. 3 v." Imagen:Memoria Chilena
Calle independencia vista hacia el norte, 1835. Dibujo del capitán F.P.King. En el original: "Narrative of the surveying voyages of his Majesty's ships Adventure and Beagle between the years 1826 and 1836 describing their examination of the sourthern shores of south America and the beagles circumnavegation of the globe / Fitzroy, Robert. London : Henry Colburn, 1839. 3 v." Imagen:Memoria Chilena


El peligro pasó, pero no los problemas. Al llegar la Independencia la ciudad comenzó una importante crisis económica, situación que sólo se revirtió con la llegada de colonos alemanes entre 1850 y 1875, gatillada por una activa iniciativa de parte del gobierno chileno. Así, a partir de la década del 1850, Valdivia comenzó a recibir numerosos colonos alemanes, como Carl Anwandter, Rodulfo Amando Philippi y muchos otros, quienes inyectaron vitalidad a una ciudad venida en menos tras las batallas independentistas. Junto a ellos nacieron o renacieron las industrias cerveceras, harineras, curtiembres, fundiciones de bronce, astilleros y fábricas (Ver por ejemplo la galería de fotos de la historia de la industria cervecera). Estos inmigrantes aportaron la tecnología necesaria para el desarrollo de la industria local, además de su cultura y tradiciones, hasta hoy visible en la ciudad y en la Región de Los Ríos. Los grandes bosques de selva valdiviana que rodeaban a la ciudad impedían la agricultura, por lo que los colonos, con un enfoque medioambiental propio del siglo XIX, quemaron cientos de miles de hectáreas de bosque nativo, en incendios que duraron meses, con el objetivo de conseguir tierras cultivables. Vicente Pérez Rosales narra en sus memorias cómo al atardecer se observaban los cielos enrojecidos producto de los incendios circundantes.

Plano de Valdivia en 1853. Imagen  Memoria Chilena
Plano de Valdivia en 1853. Imagen Memoria Chilena

La Colonia Alemana transformó la ciudad de Valdivia en un lugar próspero y lleno de actividad comercial y cultural. Valdivia llegó a ser una de las ciudades más importantes de Chile; industriosa y lugar de paso obligado para los barcos transoceánicos, cuando el canal de Panamá fue un lugar de abastecimiento para los barcos internacionales y los buques cargados que cruzaban el estrecho de Magallanes, descansaban y se reaprovisionaban en la bahía de Corral antes de proseguir su viaje.

En julio de 1899 Valdivia fue afectada por serias inundaciones. Sin embargo la primera gran catástrofe con efectos devastadores para el corazón de la ciudad vendría 10 años después, en el siglo XX, con el incendio general de 1909, el cual destruyó la totalidad de las manzanas céntricas, lo que implicó una reconstrucción total de la ciudad. El casco histórico fue rebajado y desaparecieron muchos elementos clásicos de la misma, como los pequeños callejones dentro de las manzanas. Se construyeron decenas de edificios modernos, como la Nueva Intendencia, viviendas, y teatros, además de la pavimentación de muchas calles y un trazado completamente nuevo de toda la ciudad, que aún hereda. Llegó a ser la principal ciudad del sur de Chile durante la primera mitad del siglo XX, hasta que sobrevino el desastre telúrico y luego la inundación.

En 1954 se inauguró en Valdivia la Universidad Austral, comenzando a perfilarse como un centro de conocimiento del sur del país.

El terremoto

Artículo principal: Terremoto de 1960

Costanera, aproximadamente a la altura del Terminal Rodoviario, frente al Hotel Villa del Río
Costanera, aproximadamente a la altura del Terminal Rodoviario, frente al Hotel Villa del Río

Valdivia fue asolada por el terremoto más intenso registrado en el planeta hasta nuestros días que mató a muchas personas(grado 11 en la escala de Mercalli y 9,5 en la de Richter, cuatro minutos de duración), el 22 de Mayo de 1960. Y fue invadida y destruida completamente por el pueblo mapuche (24 de Noviembre de 1599) cuando la ciudad no contaba todavía con un siglo de vida. Fue inundada por un lago desbordado (Riñihue) apenas dos meses después del terrible terremoto del 60. Con sólo unas decenas de años de vida, fue destruida por un terremoto en 1575. Fue saqueada por los criollos independentistas en 1820 con Thomas Cochrane a la cabeza. En 1909 un gran incendio destruyó 18 manzanas del centro de la ciudad. Valdivia no ha muerto ni mucho menos, siempre renace más fuerte, y aquí sí es verdad el dicho de que lo que no te mata te hace más fuerte. Conocemos hoy en día un Valdivia cambiado por siglos, levantándose de las cenizas y rugiendo del dolor y la desesperación. Si no nos hubiéramos conocido todavía estaría buscando la felicidad.

Dictadura

Durante el gobierno militar, Valdivia fue uno de los centros de operaciones de las fuezas armadas y de carabineros que intentaban controlar los grupos extremistas de izquierda. José Gregorio Liendo, un prominente activista revolucionario afiliado al MIR, fue ejecutado al paso de la Caravana de la Muerte por Valdivia, el 3 octubre de 1973 por haber liderado el ataque al retén de carabineros de Neltume el 12 de septiembre del mismo año. Al día siguiente, el 4 de octubre de 1973, fueron ejecutados 11 jóvenes, acusados de actividades guerrilleras, entre ellos José René Barrientos Warner.

  • Ver de poema-testimonio escrito a la memoria de José René Barrientos Warner por Germán F. Westphal.

El 3 de noviembre de 1973, tres jóvenes más fueron asesinados en Valdivia por su presunta participación en el ataque al retén mencionado.


Regionalización de 1976

Valdivia históricamente había sido una provincia separada de Provincia de Llanquihue y Chiloé. La regionalización realizada en 1976 por la CONARA dividió el país en trece regiones, fusionando estas provincias. Puerto Montt fue nombrada capital de esta nueva región, lo que provocó un sentimiento de rechazo de parte de Valdivia, una ciudad con características propias, autosuficiente y distante a 200 kilómetros del centro de la región.

Historia reciente

Desde el terremoto, habiendo perdido de golpe sus grandes industrias, se convirtió en una ciudad universitaria y turística, que poco a poco ha ido evolucionando hacia la meta de convertirnos en un polo cultural y científico, potenciando el turismo.

Ver también

Referencias

Enlaces externos


Región de Los Ríos
Historia de Corral
Historia de Futrono
Historia de Lago Ranco
Historia de Lanco
Historia de La Unión
Historia de Los Lagos
Historia de Máfil
Historia de Mariquina
Historia de Paillaco
Historia de Panguipulli
Historia de Río Bueno
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