Ruta de Neruda
De Wiki Los Rios
La Ruta de Neruda es la trayectoria de cerca de 60 kilómetros que siguió a caballo el poeta Pablo Neruda en 1949 desde la comuna de Futrono a territorio argentino.
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Causa de la huida
En septiembre de 1948, durante el gobierno del Presidente Gabriel González Videla, el Congreso aprobó la Ley de Defensa de la Democracia, denominada por sus detractores "La Ley Maldita". Esta normativa prohibió la existencia de del Partido Comunista de Chile, y borró de los registros electorales a unos 30 mil simpatizantes de dicha colectividad. En ese momento, Neruda era senador y militante comunista. El Gobierno de González Videla logró el desafuero del parlamentario y la policía política inició una intensa persecusión para apresar al poeta, por lo que éste emprendió una huida de incógnito hacia el sur.
El poeta cuenta de aquellos días:
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En su trayecto, pasó por la ciudad de Valdivia, donde Neruda tuvo la sospecha que un bencinero lo habia reconocido.
Arribo a Futrono
Pablo Neruda llegó a Futrono en diciembre de 1948 usando el nombre "Antonio Ruiz Lagorreta", de profesión ornitólogo. Contaba con una cédula de identidad falsa que así lo acreditaba, en cuya foto aparecía con cierto aspecto sirio o palestino, con espesa barba y bigote. Había viajado desde Santiago (vía Temuco - Valdivia) en un auto marca Chevrolet que llamó la atención de los habitantes del lugar.
A la mañana siguiente tomó una barcaza que lo condujo hasta Puerto Llifén, pues aún no existían los caminos que hoy bordean las riberas del lago Ranco. Luego de varias horas de navegación sobre las cristalinas aguas del lago Ranco, tocó tierra firme. Desde ahí, un camión lo trasladó a Puerto Llolles, en el nacimiento del río Calcurrupe, a través de un precario camino maderero. Desde este punto, cruzó el lago Maihue hacia la hacienda maderera Hueinahue, en la ribera este del Maihue.
En el fundo maderero Hueinahue, en las riberas de lago Huishue, ubicado al este del lago Maihue, pasó el verano, esperando que se terminara de derretir la nieve. El fundo y aserradero era aministrado por Jorge Bellet, antiguo militante del Partido Comunista, el principal artífice de la fuga de Neruda desde sus inicios en Santiago. Sin embargo, el dueño era un santiaguino llamado José (Pepe) Rodríguez, miembro de un partido de derecha y amigo del perseguidor de Neruda, González Videla.
De la tensa espera de aquellos días, Neruda escribe:
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Cuando aún estaban en los preparativos, surgió un evento inesperado: la visita de Pepe Rodríguez a Hueinahue. Bellet le propone enfrentar al dueño y continuar con su permiso. Pese al escepticismo inicial del poeta, el permiso fue concedido. El asombro del latifundista fue tan grande como el riesgo que corrió Bellet. "...dónde está, ¡llévame inmediatamente donde él...!". Rodríguez era gran admirador de la poesía nerudiana y todas las noches iba al refugio del poeta. Leían el Canto General, que Neruda estaba escribiendo, lo corregían y volvían a recitarlo. Lo cantaban al calor de una botella de whisky. Don Pepe dio órdenes perentorias para que atendieran en todo a don Antonio Ruiz y le exigió a los trabajadores de la hacienda que habilitaran un camino en la selva cordillerana para que el señor Ruiz pudiera llegar a San Martín de Los Andes. En sus memorias, Neruda lo recuerda así:
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Dicha venia les permitió continuar con los preparativos. Mientras Bellet prepara los caballos, arrieros y provisiones, Neruda disfruta de esta suerte de vacaciones inesperadas en el bello Futrono. Escribe a Delia del Carril -la Hormiguita"- a Santiago, hablando en clave del "proyecto maderero". Parte de las obras Canto General y Confieso que he vivido probablemente fueron escritas durante estos dos meses. Fue también obligado a aprender a cabalgar, para prepararse para el paso cordillerano.
A fines de febrero, llega Víctor Bianchi, quien se sumó de inmediato al plan. Decidió cambiar la ruta propuesta por Bellet (que aún no estaba terminada) y optar por el paso Lilpela, partiendo desde Puerto Maihue. Consiguió además que el arriero Juan Flores, quien conocía muy bien la zona, oficiara de guía.
En marcha
La cabalgata hacia Argentina partió el 1 de marzo. El primer río que vadearon fue el Blanco, donde algunos casi son arrastrados. Luego llegaron a Chihuío, donde se encuentran las termas del mismo nombre, lugar escogido para pasar la primera noche. Los recibió un viejo tuerto en un rústico paradero, lugar donde se podía comer a menos que uno fuera "policía o pije". Neruda estuvo contando anécdotas hasta tarde en la noche, entreteniendo a toda la clientela. Cuando Bellet fue a pagar la mañana siguiente, el posadero se negó y le dijo "Cada vez que venga con don Antonio por aquí no le cobraré"
Al día siguiente, debían cruzar el río Curringue. El caballo de Neruda fue sobrepasado casi totalmente por el agua, en el mismo lugar donde había muerto el padre de uno de los arrieros. La senda hacia el "Colmillo del Diablo" se hace cada vez más estrecha, y comienza a aparecer un precipicio. El caballo de Neruda resbaló, pero gracias al oportuno grito de Juan Flores el poeta logró saltar del caballo y afirmarse a una mata de quilas. Tras varias horas de trabajo, los arrieros lograron rescatar al caballo, pero el vate se negaba a subir, al verlo tan malherido. Bellet logra persuadirlo de que es necesario montarlo para llegar a tiempo.
Luego emprendieron la parte más pesada de la travesía: subir la cuesta de Lilpela hasta el paso del mismo nombre (
40º09ʼ59ʼʼ S 71º48ʼ59ʼʼ W ), también llamado "Paso de los Contrabandistas" por ser antigua ruta de cuatreros, contrabandistas de ganado, a 1.400 metros de altitud. En el camino, debieron vadear un tercer río: el Huenteleifú. El poeta eludió exitosamente el supuesto y último control fronterizo.
Los arrieros hermanos Flores, quienes guiaban la ruta, desconocían la identidad del vate. Uno de ellos, Juvenal Flores, relató después: "Yo mismo le enseñé a andar a caballo a don Pablo. Claro que en ese momento, no sabía que era el mismo poeta perseguido por el gobierno. Mi hermano y yo hicimos un recorrido previo para despejar el camino y evitar accidentes. Yo temía que su caballo resbalara en las piedras mojadas. Ignoraba quién era el viajero que se aventuraría por ese paso clandestino bien conocido por contrabandistas, pero suponía que era un señor importante. Sólo después que pasamos la frontera y llegamos a San Martín de los Andes, supe quién era. Llevaba un pasaporte falso. Cuando llegó allá, le hicieron una recepción triunfal".
Una vez en Argentina, llegan al lago Queñi. Luego continúan hasta Hua Hum, lugar donde termina la cabalgata y se despiden de los guías. El último tramo lo realizan en un auto bordeando el lago Lacar y llegan al fin a San Martín de los Andes, donde luego de pasar varios días en nerviosa expectativa, trasladan a Neruda a Buenos Aires, después a Montevideo, de donde allí parte a Europa. Sorpresivamente el 25 de abril de 1949, en París, se anuncia al último orador en el Congreso Mundial de la Paz: Pablo Neruda. Estalla la euforia de dos mil delegados. Protegido por varios amigos, entre ellos Picasso, logró finalmente regularizar su situación.
Relato de la ruta
Neruda describe así su travesía:
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Creación de una ruta patrimonial
La ruta fue destacada como relevante por la comunidad local en los Diálogos Ciudadanos participativos 2007 llevados a cabo por Agenda Local 21, y se ha planteado la posibilidad de desarrollar una ruta patrimonial, como las de Bosque Llancahue y Castillos del Fin del Mundo. El hecho histórico ha motivado en los últimos años, la implementación de actividades recordatorias, donde diversos poetas latinoamericanos se han reunido, recorriendo esta ruta. De ahí que el Plan de Ordenamiento Territorial de la Cuenca del Ranco, también la destaque como una ruta turística – cultural, a potenciar en el territorio.
Referencias
- Pablo Neruda: los caminos de América Olivares Briones, Edmundo. Lom Ediciones, 2004. ISBN 9789562826518. Página 689-707
- Línea de Base Regional, informe final. Abril de 2008. Programa Eco-Región, Agenda Local 21
- Austral Valdivia, 6 de marzo de 2005
- Vidal, Virginia. Cantalao, territorio imaginario de Neruda
- Revista Literaria Paralelo 30
