1990-1999. “Región real” en busca de su autodeterminación
De Wiki Los Rios
Con el retorno a la democracia se intensifican las presiones valdivianas por recuperar la regionalidad. Se asumió, equivocadamente, que la devolución de la condición regional a Valdivia era inherente a ese retorno y que por tanto, era un acto natural y un compromiso formal, además de un reconocimiento y restitución a la provincia castigada.
Por otro lado, indicadores de distinta naturaleza revalorizan a Valdivia en su calidad de “Región Real”. Se ponderan de manera diferente los criterios de seguridad nacional en el ámbito del proceso democrático y de reconciliación nacional. En el plano militar, el surgimiento de la océano-política reabre perspectivas a las regiones-puerto y Valdivia-Corral recupera su prioridad marítima en el seno de la Cuenca del Pacífico. La disminución de las tensiones limítrofes vuelven a posibilitar los esquemas de desarrollo integrado de carácter bi-nacional. Por otra parte, la expresión legítima de los intereses locales a través de los mecanismos de participación posibilitan la apertura para discutir los intereses de provincias específicas. Pero, en particular, los nuevos planteamientos técnicos asociados a las más modernas teorías del desarrollo territorial, valorizan el diseño regional en torno a realidades como las de la antigua Provincia de Valdivia en que se privilegian los factores endógenos para el crecimiento y desarrollo moderno y exitoso de una región. En estas condiciones, a partir de 1990, naturalmente, se generan propuestas que plantean desde Valdivia modelos de crecimiento asociados a la demanda por obtener el status de región político-administrativa y se acrecienta, consecuentemente, la presión social y política por esta gran aspiración.
Así como hay fuerzas que postulan una revisión constructiva del sistema regional posibilitando la evaluación de casos tan legítimos como el valdiviano, hay quienes ven en estas revisiones peligrosas aperturas que dan pié al cuestionamiento de los postulados básicos de la constitución de 1980 y hacer múltiples críticas a la regionalización vigente. También los intereses de la nueva burocracia regional y de los sectores económicos y políticos que la sustentan, defienden con todas sus fuerzas los límites regionales establecidos y cuestionaban drásticamente las aspiraciones regionalistas de Valdivia.
Sin embargo, también esta gran resistencia a abrir espacio a los cauces regionalistas se ha debilitado a la luz de los nuevos acontecimientos políticos nacionales asociados a la reconciliación nacional y la profundización del sistema democrático que están permitiendo consolidar el proceso de transición democrática y acordar las reformas constitucionales indispensables, entre las cuales está por cierto, la flexibilización para constituir nuevas regiones.
- La primera gran acción a favor de la nueva región la promueve la bancada parlamentaria de la Provincia de Valdivia, liderada para estos aspectos por el Senador don Gabriel Valdés, que impulsa, sin éxito, iniciativas legislativas destinadas a modificar las restricciones constitucionales que impiden el rediseño regional y dar cabida a una nueva región. En 1991 se presenta un Proyecto de Ley para reformar los artículos correspondientes, el 90 y 45, que es, para gran sorpresa de los dirigentes valdivianos, rechazado al alero de los intereses que privilegian mantener intocable la Constitución de 1980.
- Durante el gobierno del presidente Frei Ruiz-Tagle, de nuevo por iniciativa parlamentaria valdiviana, esta vez de los diputados Exequiel Silva y Enrique Taladriz, se decide enfrentar el problema por la vía de un estudio que realizado por expertos de reconocida solvencia defina la viabilidad de crear una nueva región. Este estudio, respaldado por la Presidencia de la República, que se realiza en 1996, financiado por las Naciones Unidas, concluye que la Provincia de Valdivia contiene elementos que la definen como una “Región Real” pero que, a la luz de los postulados más técnicos y actualizados en materia de desarrollo regional, adolece de algunas falencias que deben ser subsanadas en forma previa a constituirse en una región formal. Entre ellas, la carencia de un proyecto político común, integrador de los principales actores provinciales, que le diera sentido y direccionalidad a una propuesta de esa naturaleza. Carencia por cierto, muy ligada al desmantelamiento de la capacidad técnico-administrativa ocurrida en el período 1973-1990 que mutiló la capacidad provincial de planificación y gestión estratégica.
- Frente a esta realidad, se adopta la decisión gubernamental en el sentido de definir una estrategia de transición institucional en que jugara un papel fundamental la construcción de un “Proyecto Político de Desarrollo” avalado por los principales actores sociales, económicos e institucionales de la provincia. Así nace la denominada Agenda Pactada de Desarrollo Provincial, que sería luego respaldada por un instructivo presidencial que busca posibilitar su gestión e implementación. Esta solución, tenía como objetivo además, generar un entorno institucional más amigable y dar mayores condiciones de gobernabilidad a la región mientras se crean la nuevas situaciones que posibiliten las modificaciones constitucionales necesarias para realizar la revisión de la estructura regional vigente. En este escenario se inicia en la Provincia de Valdivia la construcción de la “Agenda Pactada” con apoyos técnicos financiados en conjunto por el sector público y el privado, el primero a través del Ministerio del Interior, por iniciativa del Senador don Gabriel Valdés , y el segundo, a través de la CODEPROVAL, con aportes empresariales y gremiales
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Referencias
- Valdivia Región: Una Lucha Permanente. Esteban Marinovic.
- "¿Y si el desarrollo fuese una emergencia sistémica?", Sergio Boisier, 2002
- Ministerio del Interior, SUBDERE. “Conflictos Regionales y Políticas Públicas” 1996. Sergio Boisier, Experto Internacional, Director del Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social, ILPES, de la CEPAL. Eduardo Dockendorff, Director del Centro de Estudios para el Desarrollo, CED. Esteban Marinovic, Consultor Internacional de las Naciones Unidas.